Además de aportar color, el licopeno representa uno de los más potentes antioxidantes conocidos en la naturaleza, con propiedades muy beneficiosas:
Efecto anti-envejecimiento.
Reducción del nivel de colesterol.
Fortalecimiento del sistema inmune.
Prevención contra enfermedades degenerativas.
Mejora de la calidad del esperma.
Prevención enfermedades cardiovasculares.
Reducción de riesgo de patologías cancerosas.
Cuando comemos tomate fresco, sólo podemos asimilar una pequeña cantidad de licopeno (apenas el 1%). Sin embargo, cuando éste se encuentra diluido en una grasa, como el aceite, puede asimilarse casi en su totalidad.